MIMOS QUE NUTREN
Cuidar los alimentos requiere la misma dedicación con la que se acaricia a un gatito recién despertado — suave, sin prisas, con toda la atención puesta en que nada se lastime. Quienes trabajamos entre fogones o cámaras frigoríficas sabemos que un gesto descuidado puede despertar “uñas” invisibles: bacterias, contaminaciones cruzadas o intoxicaciones que nadie quiere. […]









