Desde Asociación La Casa Grande creemos firmemente que la amistad y el trabajo en red son un valor esencial cuando se ponen al servicio de las personas más vulnerables. Por eso, contar con el apoyo y la complicidad de entidades amigas como Asociación Amigos de la Calle es, sencillamente, un regalo.
Compartimos una misma mirada y una misma tarea: acompañar, cuidar y estar cerca de quienes más lo necesitan. Sabemos bien que, durante estos días fríos, el reparto de mantas y sacos de dormir se vuelve urgente y necesario. Gracias a la colaboración de Amigos de la Calle, hemos podido donar mantas que ayudarán a seguir llenando estanterías que se vacían rápidamente, domingo tras domingo, mientras dure el frío.
Queremos agradecer especialmente a Eduardo Clemente, director de nuestra entidad y gerente de la Empresa de Inserción La Casa Grande, por su implicación y coordinación con Lolín Albalat, compañera responsable del ropero de Amigos de la Calle, facilitando que esta ayuda llegue de forma ágil y eficaz a quienes la necesitan.
Para nuestra entidad es una gran satisfacción saber que esta parte final del proceso —que las personas vulnerables reciban directamente las prendas y mantas donadas— se realiza de la mano de una organización tan comprometida y cercana.
Gracias de corazón, de parte de muchas personas que hoy encuentran un poco más de abrigo. Seguimos caminando juntas, convencidas de que la colaboración y el cuidado mutuo son la mejor forma de transformar realidades.

